No todos los aceites de oliva virgen extra son iguales. A la hora de elegir un AOVE de calidad es importante fijarse en varios aspectos que garantizan un producto auténtico, saludable y con sabor excepcional.
Lo primero es comprobar que la etiqueta indique claramente “Aceite de Oliva Virgen Extra”, la categoría más alta dentro de los aceites. También es fundamental fijarse en la acidez, que debe ser inferior a 0,8º, aunque los aceites premium suelen tener valores mucho más bajos.
El método de elaboración es otro factor clave: cuanto más rápido se recoja y procese la aceituna, mayor frescura y calidad tendrá el aceite. En Albaloma realizamos una extracción cuidada que conserva intactas sus propiedades y su perfil aromático.
Finalmente, elige aceites en envases oscuros o protegidos de la luz para asegurar su correcta conservación. Un buen AOVE es una inversión en salud y sabor.



